Vicepresidente AIE

Arnaldo Pangrazzi

Arnaldo Pangrazzi Vicepresidente AIE (Asociación Italiana de Eneagrama) es profesor de pastoral y formación pastoral clínica en el Camillianum.

Ha dirigido numerosos cursos sobre pastoral de la salud, relaciones de ayuda, dinámicas de grupo y eneagrama en varios países, entre ellos Italia, España y Sudamérica.

Paulo Coelho, en su novela “Brida”, publicada en 1990, indica que todo ser humano, a lo largo de su existencia, puede adoptar dos actitudes: construir o plantar.

Al hojear las páginas del texto de Liliana Atz, se tiene la sensación de estar conversando más con un cultivador y un agricultor que con un albañil o un arquitecto.

Como agricultor, depositas en el suelo las semillas pertenecientes a dos tradiciones, para que crezcan juntas y den fruto; pero el jardín es siempre una obra en construcción abierta. Por un lado, el suelo sobre el que intentas depositar las semillas es la cultura occidental, con su propia forma de leer la realidad, que se compara con el enfoque holístico de Oriente.

Por otra parte, y en un hilo paralelo, la perspectiva de la Medicina Tradicional China (MTC) se propone en diálogo con la visión eneagramática en la lectura del proyecto humano y de las condiciones de su “bienestar” o de las razones de su “malestar”. En el centro del tratamiento está el proyecto de salud leído a través de la lente de la MTC y de la perspectiva eneagramática, en una visión global de la persona.

En la articulación de los distintos capítulos, Atz explora los puntos de contacto y las lecturas paralelas de los dos sistemas, en la promoción de la salud a través de los equilibrios contemplados por ambos y las causas de aparición de las enfermedades -relacionadas con el desequilibrio de los centros o energías-, el significado de los distintos órganos y su relación con los sentimientos, etc.

El texto se enriquece con numerosos cuadros, para leer sistemáticamente las aportaciones de los sistemas comparados, y se hace más convincente mediante ejemplos concretos. En palabras de Marcel Proust, “el verdadero viaje de descubrimiento no consiste en encontrar nuevas tierras, sino en tener nuevos ojos”.

Maestro de Qi Gong y Taiji Quan

Giuseppe Paterniti

Giuseppe Paterniti es: Maestro de Qi Gong y Taiji Quan estilo Chen; Profesor de Métodos Bioenergéticos; Practicante de Tuina; Naturópata y Consejero Holístico; Director de Laboratorios para el Despertar de la Conciencia (TaoLab); Director Técnico de la Alianza para las Artes Marciales y Curativas (AMHA) y de la Escuela ‘Stone Temple Tao’ de Treviso.

La medicina y la ciencia confirman que más del 90% de las enfermedades, incluidas las autoinmunes y neuromusculares, tienen un origen psicosomático. El estrés y la neurosis son, en la práctica, veneno para nuestro organismo. Datos tan relevantes y de vital importancia deberían, como mínimo, llevarnos a una reflexión seria y profunda, capaz de sacudir nuestras conciencias.

Sin duda, es necesario recuperar conocimientos ancestrales y sabidurías remotas, capaces de reintegrar cuerpo, mente y espíritu y, de este modo, restablecer el equilibrio energético y fisiológico normal del individuo.

Desde hace miles de años, la medicina tradicional china ofrece herramientas inestimables de reequilibrio e integración (Qi Gong, Fitoterapia, Dietética, Tuina, Acupuntura), que se han popularizado en todo el mundo gracias a su eficacia demostrada.

La difusión de estos métodos, quizá “reinterpretados” a la luz de los nuevos descubrimientos en el campo de la física, podría representar una respuesta concreta a la urgente necesidad de “volver al centro” para cultivar y preservar la salud psicofísica.

La obra de Liliana Atz, que desde la perspectiva de las más recientes afirmaciones de la neurociencia integra hábilmente los principios de la cultura médico-filosófica china con la psicología del eneagrama, es por tanto una importante obra de divulgación que responde a las necesidades de nuestros tiempos modernos.

En un camino holístico de reunificación de las partes, EnneaMediCina propone, de hecho, una lectura unitaria del mapa del “Hombre”, donde las llamadas “técnicas de larga vida” se elevan a un papel respetable, gracias también a las confirmaciones procedentes de estudios científicos.

Maestro de Qi Gong y Taiji Quan

Flavio Daniele

Flavio Daniele enseña artes marciales chinas y disciplinas para el desarrollo mental y energético. Es autor de varios libros, colabora con revistas y también ha producido vídeos instructivos

Flavio Daniele, alumno aventajado del Maestro Guo Ming Xu, fundador y guía de la Escuela Nei Dan, combina indudables habilidades marciales con una cultura humanística y científica de alto nivel. Su maestría en saber manejar una pelea callejera o una fina discusión filosófica, pasando por los misterios de la mente y la energía interior, hacen de él un maestro de otro calibre en el panorama marcial moderno.

Su experiencia, adquirida con algunos de los mejores maestros de artes marciales de China, su enseñanza innovadora a través de diferentes artes marciales y diferentes aspectos (lucha, arte corporal, ciencia de la mente), ha representado un punto de inflexión para muchos maestros y practicantes, ya que ha permitido a cada uno alcanzar, según su potencial, lo mejor en la práctica independientemente de la disciplina practicada.

Su práctica comenzó en 1967 con las artes marciales japonesas y el yoga indio. A finales de los 70 y principios de los 80, comenzó sus primeras experiencias con las artes marciales chinas (Shaolin Gong Fu y Taiji Quan). Es vicepresidente de Wacima (World Wide Association for Chinese Internal Martial Arts), una asociación mundial de maestros chinos y occidentales fundada por el maestro Xu.

Organiza seminarios científicos sobre el encuentro entre la ciencia occidental y la sabiduría oriental con científicos y eruditos de renombre internacional. Colabora con importantes revistas italianas (Samurai – Artes de Oriente) y extranjeras sobre artes marciales y ciencias espirituales.

Liliana Atz es psicóloga: tiene, por tanto, un bagaje cultural occidental, pero, al mismo tiempo, su sed de conocimiento la ha llevado a cuestionarse otras dimensiones y concepciones del Ser, situadas en el exterior.

Su búsqueda interior, en un momento dado, la llevó a viajar a Oriente, no sólo intelectualmente, sino también, y sobre todo, con la experiencia vivida del cuerpo.

Así, sus intereses la llevaron a aunar la cultura científica y la humanística, Oriente y Occidente.

Esta síntesis no se quedó en el plano personal, sino que dio lugar a la elaboración de perspectivas teóricas y métodos de práctica distintivos en el ámbito de las sutiles relaciones entre el cuerpo, la mente y la energía vital (Qi).

La obra de Liliana, devota y practicante de las disciplinas orientales, debe leerse como un momento del complejo y articulado proceso de mediación entre nuestra cultura y la de Oriente.

Esta mediación es más que necesaria, dado el hecho de que las disciplinas orientales están cada vez más “de moda”: se trata de una moda que viene de lejos, que comenzó con los movimientos new age de los años sesenta, y que se ha manifestado de diferentes formas, algunas de las cuales, si por un lado han contribuido a una cierta difusión, por otro han dado lugar al nacimiento de figuras de practicantes, practicantes, las más de las veces improvisados, que han aportado una visión distorsionada de todo ese patrimonio de conocimientos nacido y desarrollado en Oriente.

Por lo tanto, si creemos que estas disciplinas tienen algo que decirnos/decirnos, debemos encontrar una mediación entre ellas y nosotros; y esto es tanto más cierto si creemos que las prácticas que teorizan y sugieren pueden convertirse también en las nuestras.

Bienvenidas sean, pues, obras de “mediación cultural” como ésta de Liliana Atz.

Redactora y editora de Enneagram Monthly

Jack Labanauskas

Jack Labanauskas – Redactor y Editor de Enneagram Monthly – EE.UU.

“EnneaMediCina: Los Cinco Caminos del Alma”

es el nuevo libro de Liliana Atz (que espero se traduzca pronto del italiano al inglés). En él, propone un nuevo enfoque del bienestar y la integración del cuerpo, la mente y el espíritu que implica diferentes disciplinas que se unen y refuerzan mutuamente.

Liliana ve el Eneagrama como un símbolo que representa la realidad en su totalidad, un modelo dinámico que encapsula el Universo a nivel macrocósmico y microcósmico, agrupando a los seres humanos en tres centros y nueve tipos.

También es una experta practicante de la medicina china y ve paralelismos, ya que esta antigua cultura médico-filosófica también ve al ser humano como una combinación de genética y otros factores que incluyen el entorno cósmico, el espacio y el tiempo, y las circunstancias de nuestro nacimiento que al interactuar con el entorno dan lugar a lo que llamamos personalidad.

La medicina moderna, y eso incluye a la psicología, ha tendido a basarse en observaciones detalladas de sistemas, órganos y tejidos, peculiaridades del comportamiento y similares; la información más mecánica, por así decirlo, pero perdiendo de vista el conjunto.

La EnneaMediCina de la Dra. Liliana Atz es un buen paso en la dirección correcta hacia el reconocimiento y el uso de principios que comparten el objetivo común de ver a la persona en su totalidad.

Redactor

Franco Bottalo

Franco Bottalo comenzó a estudiar y practicar las Disciplinas Energéticas Orientales en 1983. En 1997 conoció al Maestro Taoísta Jeffrey Chong Yuen y desde entonces ha seguido sus enseñanzas, estudiando y practicando Medicina China Clásica, Dietética, Qi Gong, Aceites Esenciales y Taoísmo.
Ha escrito varios libros en el campo del Shiatsu y la Medicina China, publicados por Ibis Xenia.

Los números y los símbolos son valores universales que encontramos en todas las culturas y en todos los periodos históricos; de alguna manera, forman parte del bagaje “genético” humano. Representan una dimensión diferente de la racionalidad, por un lado, y de la emocionalidad, por otro. El número y el símbolo pueden “explicarse” en términos racionales, o pueden experimentarse emocionalmente, pero su mensaje abarca estos dos componentes y va más allá de ellos.

El número y el símbolo se convierten entonces en una especie de meditación, una invitación a trabajar sobre uno mismo para penetrar en los misterios de la vida, que, precisamente por ser misterios, no pueden ser revelados, sino sólo comprendidos a través de un trabajo personal, del que el número y el símbolo son un instrumento.

Liliana Atz se sumerge en un viaje nada fácil, comparando sistemas tan distantes cultural y espacialmente como la medicina china, la medicina occidental y el eneagrama. Es evidente que está familiarizada con estas diferentes visiones y consigue así captar lo que tienen en común, o mejor dicho, lo que tienen en común para decirnos.

Nos ayuda a descubrir cómo distintas lenguas, debido a diferencias espaciales y temporales, transmiten el mismo mensaje. Es un poco como si en un momento de crisis acudiéramos a un amigo en busca de ayuda y éste nos diera sugerencias que no acabamos de entender; y entonces otro amigo nos dijera esencialmente lo mismo pero con su propia terminología, y luego un tercero; hasta que podamos entenderlo.

Cuando uno decide escalar una montaña, puede partir de puntos muy distantes, incluso opuestos, y los caminos de ascensión son muy diferentes; pero cuanto más se acerca a la cima, más se aproximan inevitablemente los caminos, hasta que, una vez alcanzada la cima, uno se encuentra contemplando en conjunto el paisaje del conocimiento.

Dra.

Erica Francesca Poli

Erica Francesca Poli es psiquiatra, psicoterapeuta y orientadora. Miembro de sociedades científicas como IEDTA (International Experiential Dynamic Therapy Association), ISTDP Institute y OPIFER (Organizzazione Psicoanalisti Italiani Federazione e Registro), posee una formación psicoterapéutica profunda y ecléctica que le ha proporcionado la capacidad de abordar el mundo del psiquismo hasta la espiritualidad, desarrollando un método de trabajo personal interdisciplinar y psicosomático.

Continuamente actualizada, a través de la participación activa y la organización de cursos, congresos y publicaciones científicas, el estudio de la medicina integrativa con la implementación de la farmacopea tradicional con fito y nutricéuticos, el uso de técnicas terapéuticas innovadoras fuertemente arraigadas en los nuevos conocimientos neurocientíficos sobre el funcionamiento de la mente, no se limita a tratar trastornos psíquicos individuales, sino que cuida y muestra atención a la persona en su totalidad de mente y cuerpo.

En efecto, las vías de integración están en todas partes, para aquellos que saben encontrarlas.

El Uno se manifiesta en todas partes, en este Universo holográfico, en el que, hoy en día, la ciencia más moderna confirma la antigua sabiduría alquímica que afirma “tan bajo tan alto, tan alto tan bajo”.

Las correspondencias entre el mundo interior y el exterior, la ontogenia y la filogenia, el microcosmos y el macrocosmos son infinitas.
El proyecto EnneaMediCina representa uno de los innumerables reflejos de esta integración ubicua, de esta unidad omnipresente.
Cada vez que la unidad se manifiesta y se acompaña, sorprende, ilumina, conmueve.
Cada vez que redescubrimos el Uno que sucede.

Esto también sucede al leer las contribuciones de Liliana Atz y de quienes colaboran y participan en el proyecto EnneaMediCina. Una nueva sorpresa, otro camino de integración por recorrer.
Fue agradable encontrar en EnneaMediCina dos poderosos sistemas de lectura de las leyes universales como el eneagrama y la medicina china reunidos: dos mundos aparentemente distantes, Occidente y Oriente, que se tocan, se compenetran hasta constituir una única visión.

Como nos dice Gurdjieff, el eneagrama es un símbolo universal, una clave con la que se puede descifrar todo el conocimiento: “un individuo puede encontrarse solo, en medio del desierto, trazando en la arena un eneagrama y leyendo en él las leyes eternas del universo”. Pocos se dan cuenta de que los símbolos son mucho más que codificaciones de conocimientos ancestrales. Son “cosas” vivas, la esencia misma que los anima es la de una acción, del griego sum-ball, yo junto: la acción de conectar lo que parece separado, pero no lo está.

Así, los símbolos son puntos de partida para la acción, mueven nuestras vidas, más de lo que imaginamos. Nuestro inconsciente procede por símbolos y resuena con arquetipos.

Cuando profundizamos un poco en el Eneagrama, nos damos cuenta de que el símbolo va revelando planos de interpretación cada vez más profundos y expansivos, hasta disolverse en una intensidad de pensamiento casi insoportable para la mente.

Un patetismo que exige entrar en un estado de conciencia distinto del racional y ordinario, en un plano de realidad que está más allá de los límites de lo material y lo dual, que vive en los lazos de sentido que unifican todo y nada. Al fin y al cabo, se trata del mismo plano en el que respira la tradición médica china, en la que la energía y la metáfora son “cosas” mucho más reales y verdaderas que los órganos y los tejidos. Como leemos en el Clásico del Emperador Amarillo: “El tema de la palabra… es el libre flujo y el movimiento centrífugo y centrípeto del qi divino (shen qi). No es piel, carne, tendones ni huesos”.

En la welthanschaung china el cuerpo es el universo en miniatura y es al mismo tiempo un todo indiviso, para cuyo estudio el médico debe observar las funciones, el equilibrio de las sustancias, el flujo de energía. Un cuerpo disecado carece de interés para el terapeuta, y es significativo que en la medicina china la imagen típica utilizada para describir la muerte inminente sea la de una separación del yin y el yang.

Incluso los términos utilizados para referirse al cuerpo en la medicina china son múltiples, al menos cuatro. De ellos, tres (shen, t’i y ch’u) tienen una denotación más amplia (denotan o implican el concepto de personalidad o persona), mientras que el cuarto, hsing (=forma) sólo se utiliza en raras ocasiones. El cuerpo chino es ante todo un conjunto de funciones, animadas por distintas energías, vinculadas a otros tantos elementos naturales.

Así, el Eneagrama, conocido por la mayoría como un sistema de estudio de la personalidad, cuando se profundiza en él, revela un alma omnicomprensiva: aparece de pronto como un poderoso mapa de toda la realidad, ya sea la de la persona, la de las relaciones, la de un sistema, la del mundo mismo. En este sentido, el corpus conceptual de la medicina china y la clave simbólica eneagramática encajan perfectamente y se refuerzan mutuamente. Hace muchos años, tuve una experiencia única con el eneagrama. Caminé literalmente sobre el eneagrama, como le hubiera gustado a Gurdjieff. Estaba de viaje de negocios y pasé el mes de julio en Inglaterra, en la Universidad de Bath.

Durante ese mismo periodo, tuve la oportunidad de conocer a Phil Mollon, de quien he hablado largo y tendido en mi libro Anatomía de la curación, como el que me inició en la psicoterapia energética. Después de su seminario, que se celebró en la sala gótica de una hermosa iglesia en la campiña que rodea la ciudad de Bath, me presentaron al profesor Peter Hawkins, que se encontraba entre los participantes. Más tarde me enteré de que era presidente emérito del Bath Consultancy Group y profesor de liderazgo en la Henley Business School. Simplemente me dijo que había organizado un refrigerio para Phil y algunos colegas en su casa y que estaba encantado de invitarme.

Su hogar era Barrow Castle, un castillo del siglo XIX en medio de la campiña inglesa. Me asombró tanta belleza, pero la verdadera maravilla vino después. Peter nos condujo al jardín, con una mirada resplandeciente, la mirada de quien tiene reservado algo fantástico. Un camino, húmedo y verde de musgo, a través de los árboles y luego un claro en pendiente hacia el valle y… Un jardín que, con setos y piedras cuidadosamente dispuestos, reproducía un eneagrama perfecto.

El Jardín del Eneagrama: empezamos a caminar por el círculo y las líneas… Caminamos en grupos por el eneagrama, de un eneagrama a otro.
Peter hablaba de los sufíes. Y en ese momento comprendí el sentido del flujo que anima lo que es. Estábamos en el propio símbolo, acogidos en sus brazos: corazón, mente y cuerpo juntos. El símbolo estaba tatuado en la tierra y fluía hacia nuestras piernas y nuestra conciencia. El símbolo eterno y dinámico nos mostraba en su propio ser el sentido del fluir que no se consume sino que pasa a infinitas formas y manifestaciones.

Ver el proyecto EnneaMediCina me produjo un repentino e intenso retorno a la conciencia.
Creo que el valor y el poder de EnneaMediCina pueden representarse bien con la metáfora de un viaje sobre los símbolos de dos tradiciones ancestrales, en busca de la esencia.

Médico

Marco D’Agostini

Dr. Marco D’Agostini – Uniud. Licenciado en Ciencia y Tecnología Multimedia, es Doctor en Comunicación Multimedia. Ha dirigido varios documentales y colaborado en la realización de películas a nivel nacional. Su campo de investigación se centra principalmente en la divulgación científica audiovisual y la psicología de la personalidad. Junto con el prof. Franco Fabbro escribió el libro “Enneagramma e Personality. Tipos y subtipos en personajes de películas” (Astrolabe, 2012).

La parte del eneagrama, que he estudiado durante varios años, creo que es completa y correcta a la luz de las revelaciones indicadas por Claudio Naranjo.

Su síntesis es lineal y muy comprensible. También encuentro que la yuxtaposición entre las dos “disciplinas” (eneagrama y medicina china) es fascinante y ciertamente trae nuevas posibilidades de investigación para un equilibrio saludable y autoconocimiento. No puedo ir más lejos.

No tengo las habilidades suficientes para evaluar o expresar una opinión por parte principalmente relacionada con la medicina china.

Como un niño que se encuentra por primera vez frente al mar, solo puedo transmitir la maravilla de un mundo ilimitado por descubrir.

Ennea-Nuove

Eugenia Roselli

Aquellos que sienten un impulso interior continuo dirigido a la búsqueda de conocimiento aún inexplorado o misterioso están siempre en el camino de las perspectivas, las direcciones de partida, la fe en el crecimiento, el cambio, la evolución, la mejora del mundo y del hombre.

Guiado por este impulso y movido por el entusiasmo de aquellos que creen que nunca has llegado a tu destino y que siempre puedes involucrarte en el compromiso de comparación, profundización y diálogo es sin duda Liliana Atz quien manifiesta en su complejo y detallado trabajo de EneaMedicina no solo ser una experta conocedora de la Medicina Tradicional China sino también una sensible amante del sistema del Eneagrama del cual, Entre otras cosas, ha estado enseñando durante años.

Al relacionar las dos formas de leer el mundo de la salud física y mental a través de los datos de la cultura médica oriental y occidental, ha captado nuevos caminos y enfoques, por lo que su estudio resulta ser no solo extremadamente original, sensato, sino también cualitativamente rico en información.

Si las culturas pueden haberse diversificado a lo largo de los siglos, en realidad no han perdido aspectos complementarios, vínculos y analogías; La historia, nos recuerda el autor, sólo ha dividido las tareas: mientras que Occidente se ha entregado más a la investigación científica, Oriente se ha centrado en la búsqueda de lo interior y lo espiritual.

Recuerdo la afirmación bíblica de la relación del hombre con Dios que debe amar con TODO su corazón, TODA su mente, TODA su alma, TODAS sus fuerzas… Que TODO es decir la plenitud en el todo y explica cómo la racionalidad, la espiritualidad, la emocionalidad, la visceralidad son únicas, son el hombre entero en su indivisibilidad y globalidad. El tiempo está haciendo justicia a lo que podríamos considerar un hecho objetivo.

Para la MTC, la Mente y el Cuerpo son la misma realidad espiritual en la que las partes biológicas, emocionales, experienciales están involucradas en un flujo constante de energía que va y viene a través de los diferentes ciclos de la vida.

Para el Eneagrama visceralidad, racionalidad y emocionalidad se refieren a los 3 Centros, a las 3 inteligencias, a los 3 cerebros, a las 3 dimensiones psicofísicas de la persona cuya salud interior y bienestar dependen del equilibrio que se establece a partir del propio nivel energético.
Para la MTC no hay separabilidad entre el cuerpo y la psique y cada órgano contiene un alma vegetativa y una emoción.

En el Eneagrama trabajamos para que el mismo nivel de energía sea recuperado por la persona en su forma específica de pensar, actuar y sentir. Cuanto más conexión, presencia, intercambiabilidad, más se manifestará el equilibrio como bienestar pleno y saludable.

En esta línea, la ATZ, a través de continuas comparaciones, conexiones, paralelismos entre los dos sistemas nos ha proporcionado luces fundamentales y ha añadido nuevas piezas a los elementos con el fin de entender cómo en la recuperación de la visión holística de la persona se puede abordar más completamente el tema de la salud, un bien primario al que el hombre no puede renunciar o ignorar.

Boletín informativo A.I.E.
Septiembre-Diciembre 2016