La constitución hereditaria no es enteramente fija e inmutable

Cada persona nace con una constitución determinada, que viene determinada por varios factores.
El estado general de salud de los padres es importante, e influye especialmente su estado energético -de plenitud o de déficit- en el momento de la concepción.
La constitución de un ser también depende del estado de salud psicofísica de la madre durante el embarazo, periodo en el que el feto se nutre únicamente de la sangre de la madre.
Sin embargo, la constitución de una persona no siempre es fija e inmutable; dentro de ciertos límites puede modificarse y mejorarse.
Un estilo de vida sano y equilibrado, junto con la meditación Tai Chi Kung y los ejercicios de respiración para desarrollar el Qi individual, pueden conducir a una mejora de la constitución.
Como sabemos, el Jing del Cielo Anterior, que es la base de nuestra fuerza y nuestra salud, no es inmutable y se “repone” constantemente con el Jing del Cielo Posterior (alimentación, emociones y sentimientos, respiración, estilo de vida…).
Diversas prácticas de la Medicina Tradicional China pretenden preservar el Jing para permitir una vida lo más larga y saludable posible.
La longevidad también puede incrementarse mediante una nutrición adecuada.
Cuanto más regular y correctamente se coma, menos fácilmente se caerá enfermo.

Los alimentos de buena calidad nutren el cuerpo y la mente ayudándonos a guardar el Jing del Cielo Anterior, la dotación energética con la que venimos al mundo.
Por lo tanto, podemos decir que aprendiendo a ser responsables de nuestro bienestar, a través de las “prácticas de larga vida”, aumentamos la VIDA…

Bibliografía:
Los fundamentos de la medicina china de Massimo Muccioli
Los fundamentos de la medicina china por G. Maciocia
Dietética china de Muccioli, Sotte, Piastrelloni, Matrà, Bernini, Naticchi

Condividi questo articolo